
Cómo convertir una nueva etapa en algo memorable
Carmen tenía 32 años cuando llegó el momento que llevaba tiempo viendo venir y que, aun así, seguía sintiendo extraño. La bodega familiar había sido durante décadas el proyecto de sus padres, su forma de trabajar y de entender el negocio. Ella había crecido dentro de ese mundo, conocía bien el ritmo de las vendimias, las conversaciones sobre producción y



















