El aislamiento sin obras, una manera de mejorar la calidad de vida en viviendas antiguas

2149595136 (1)

Casi todas aquellas personas que vienen a España desde fuera tiene la sensación de que aquí tenemos una gran calidad de vida y grandes dosis de bienestar. Esta es una sensación que se crea por múltiples razones que son tan reales como la vida misma, pero es cierto que hay otras tantas cuestiones que podrían ser mejorables. Como en todos los lados, vaya. Pero eso no quiere decir que tengamos que conformarnos y no buscar formas de hacer que nuestro día a día sea cada vez mejor. El progreso es una de las necesidades más grandes que tiene el ser humano y cumplir con él es necesario para tener metas que alcanzar en la vida.

La vivienda es una de las razones por las cuales podemos disfrutar de una calidad de vida digna en España y en cualquier otro lado del mundo. Es el espacio en el que vamos a pasar más tiempo de nuestra vida y es lógico que queramos apostar por ella. Sin embargo, os tenemos que decir que hay una enorme cantidad de viviendas en España que presentan defectos que hacen que la rutina no sea tan positiva como debería. Y el aislamiento (tanto térmico como acústico) es una de las cosas que suelen fallar, especialmente en aquellas viviendas que ya llevan décadas construidas.

Cuando nos encontramos ante un problema como este, lo lógico es que nos encontremos un montón de problemas en casa y que no nos sintamos tan bien como deberíamos. Y ojo, que esto ocurre no solo en las viviendas de la parte más fría de nuestro país, sino también en las viviendas situadas cerca del mar Mediterráneo. Y es que, aunque esta sea la parte con una temperatura más cálida de nuestro territorio, lo cierto es que se resiente lo bien que podamos estar en el interior de nuestras paredes, de nuestro hogar. En los párrafos que vais a leer ahora, os vamos a contar por qué esto es así y cuáles son las consecuencias.

Lo primero de lo que vamos a hablar es el aislamiento térmico. Cuando nos encontramos en un momento en el que las temperaturas son extremas (ya sean frías o cálidas), es cuando más se nota este asunto. Es verdad que en el mar Mediterráneo no suele hacer una temperatura muy fría, pero es cierto que en verano hace mucho calor y que una vivienda en la que no exista este aislamiento vamos a padecer los agobios que son inherentes al calor. Somos muchos más los que no soportamos el exceso de calor al exceso del frío y que lo pasamos verdaderamente mal con esto.

Además, tened en cuenta que, cuando hay un exceso de calor, necesitamos depender en demasía del aire acondicionado. Y eso tiene varias desventajas: por un lado, estamos expuestos a resfriados y problemas que se derivan del uso excesivo del aire acondicionado. Por el otro, tened en cuenta que la factura de la luz os va a resultar mucho más cara si tenemos puesto el aire acondicionado durante muchas horas a lo largo del día. Y eso, en un momento en el que los suministros están al precio que están, es fundamental tenerlo en cuenta. En el Mediterráneo tenemos un montón de meses de calor al año y, al final, termina notándose el hecho de poder contar con un buen aislamiento que no nos haga depender del aire acondicionado.

En otro orden de cosas, vamos a referirnos al aislamiento acústico. Este también es un verdadero peligro para las personas que viven en una zona de calor como las próximas al Mediterráneo. Ya sabéis que, en sitios cálidos, suele ser habitual que abramos las ventanas de nuestros domicilio o las de nuestros centros de trabajo. El aire de la calle muchas veces nos proporciona paz mental, tranquilidad. Necesitamos estar en contacto con él, sentir que no estamos atrapados. Y claro, como es normal, apostar por esto implica también el hecho de saber que los ruidos de la calle van a llegar hasta nuestros oídos y a complicarnos aquello que estemos haciendo en ese momento.

¿Cuál es la solución? Si una vivienda cuenta con un buen aislamiento acústico y térmico al mismo tiempo, es evidente que vamos a estar mucho más protegidos de todo aquello que ocurra en el exterior. Ni las temperaturas extremas ni los ruidos de la calle se interpondrán entre nosotros y nuestra felicidad, así que no cabe la menor duda de que estamos hablando de algo que es una necesidad absoluta de cara a vivir como nos merecemos. Eliminar los problemas que nos hagan peor la vida es algo que tenemos que hacer y de lo que nunca nos vamos a arrepentir lo más mínimo, os lo podemos asegurar.

Por los motivos que hemos comentado, el aislamiento térmico y acústico se han convertido en dos de las grandes necesidades que tienen los hogares de hoy en día, especialmente los que fueron construidos en décadas pasadas sin las calidades con las que se construyen hoy los edificios. En Crearsur Aislamientos, entidad especializada en la provisión de este tipo de facilidades para el hogar sin la necesidad de acometer obras, nos han hecho saber que buena parte de sus proyectos se realizan en viviendas unifamiliares y bloques de edificios que tienen más de medio siglo de vida y que han tenido que sufrir especialmente durante los meses de invierno y verano las incomodidades de estar desprovistos de la protección que merecen ante las «amenazas» externas.

La situación es la que es en España. De acuerdo con una información que se publicó en la página web de Provivienda, casi 9 millones de viviendas en España tienen problemas con el aislamiento y la conservación. De hecho, el 86% de los hogares de este país señalaban que no habían mejorado el aislamiento térmico de sus viviendas a lo largo del último lustro, lo cual es sintomático en un momento en el que se empieza a valorar mucho el hecho de que contemos con una protección que sea idónea para nuestra vivienda y que nos permita no tener que depender demasiado de la calefacción o el aire acondicionado, que ya sabéis que son suministros que cuestan cada vez más dinero.

Otro problema: en España no se construyen las suficientes viviendas

Hace tiempo que se sabe que España tiene un problema severo en lo que respecta a la vivienda. No hay suficientes viviendas para todas las personas que vienen a vivir aquí y este es un problema que está afectando principalmente a las grandes ciudades puesto que, como sabéis, continúa habiendo un éxodo del campo a las ciudades, provocando que se agrave el problema de la ya conocida como España vaciada, de la que no nos podemos olvidar y que no podemos permitir que se quede tan descubierta como parece que va a quedar si no hacemos nada al respecto.

Hay un dato que es bastante significativo en lo que respecta a este tema y es el que aparece en la noticia de la Cadena Ser que os enlazamos a continuación: España está construyendo más, sí, pero no lo suficiente porque se construyen dos pisos por cada diez nuevos hogares. Como podéis ver, es una relación en la que claramente salimos perdiendo y hay que cambiar las cosas en este sentido. Además, las previsiones de cara al futuro no son demasiado buenas puesto que está previsto que el precio de la vivienda se siga encareciendo y eso haga que la gente no pueda apostar por disponer de una vivienda en propiedad y, con ello, poder disponer del aislamiento que merece para gozar de la calidad de vida que merece.

Como veis, son muchas las cosas que hay que cambiar para que la gente pueda, por un lado, disponer de una vivienda y, por el otro, que esa vivienda cumpla con los requisitos mínimos para poder tener la vida que todos y todas necesitamos. Porque esa vivienda tiene que ser digna de ser habitada por personas que trabajar y que se dejan un dinero todos los meses en pagar una hipoteca o un alquiler. La verdad es que nadie merece menos. El aislamiento ha sido uno de los asuntos pendientes de muchas de las construcciones que se han levantado en España tradicionalmente y va siendo hora de que eso cambie, cosa que, por otro lado, viene sucediendo con cada vez más asiduidad aunque no se construya todo lo que se debe.

Sin embargo, y a pesar de lo que acabamos de mencionar, apostar por el aislamiento térmico y acústico en las viviendas y edificios antiguos también es una posibilidad. Y ya hemos visto que puede acometerse sin obras, que suele ser lo que echa para atrás a la gente. Ojalá que seamos cada vez más los que apostemos por esto, porque no cabe la menor duda de que vamos a agradecerlo y vamos a ver mejorado nuestro día a día… con independencia de que vivamos pegados al mar Mediterráneo (afortunados los que estamos cerca de él) o no.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest

Más comentados

Ideas para decorar la casa con pizarra

Hablamos de una roca que está formada por estratos o láminas minerales de composición variada y de color negro azulado o grisáceo, aunque tenemos que tener en cuenta que hay

Podemos ahorrar al cambiar las ventanas

Realmente es posible ahorrar el cambiar las ventanas. Las conclusiones del estudio que ha realizado la Asociación Española del Aluminio y Tratamientos de Superficie (AEA) así lo demuestran. Todo ello