
No es magia, son buenos servicios dentales.
Hace poco, una amiga me dijo que llevaba meses sin querer sonreír en fotos. ¿El motivo? No era nada grave, pero aun así le afectaba: simplemente no se sentía cómoda con su dentadura. Tenía los dientes algo apiñados, y aunque no era algo que los demás notásemos enseguida, para ella suponía un verdadero lastre. Lo curioso es que, en cuanto