Valenciano: equipa a tus hijos con las mejores prendas veraniegas e invernales

9 Enero, 2017
Valenciano: equipa a tus hijos con las mejores prendas veraniegas e invernales

La Comunidad Valenciana es una de esas regiones que todo el mundo asocia con sol, calor y playa. Esta conexión está totalmente justificada, puesto que la mayoría de los turistas que visitan alguno de sus municipios o ciudades lo hace en busca de pasar unos días con temperaturas agradables. Como muchos de los que visitan las zonas costeras de Cataluña, Andalucía o las Islas Canarias.

Pero en la Comunidad Valenciana no solo hay espacio para un tiempo templado. El invierno tiene momentos gélidos y en los que, como en otras muchas regiones de nuestro país, salir a la calle implica pasar verdadero frío. Es por eso por lo que también aquí es necesario disponer de ropa de abrigo que ayude a combatir temperaturas que quizá algunos no considerarían propias de esta tierra.

Animado por esta circunstancia, hace algunos años me planteé la posibilidad de abrir un negocio dedicado a la venta de ropa. Desde el primer momento sabía que la idea podría tener un gran futuro, puesto que los valencianos también necesitamos prendas de todo tipo: desde las finas y ligeras para el verano hasta las gruesas y protectoras para el invierno. Si conseguía hacerme un hueco en el mercado, tendría trabajo durante todos los meses del año.

Uno de los aspectos por los que quería diferenciarme del resto de mis competidores era por mi apuesta por la venta de ropa infantil. Es imprescindible que los más pequeños se sientan cómodos con lo que llevan puesto y que cuenten con prendas de todo tipo, que combatan el frío del invierno o que sean propicias para un día de verano.

Para llevar a cabo todo ello necesitaba primero un proveedor que me suministrara prendas para niños que fueran de cierta calidad, contaran con un diseño moderno y garantizaran que las necesidades de los clientes fueran a ser satisfechas. Recopilé información a través de diferentes páginas web y de varios testimonios de conocidos y la conclusión que obtuve fue que nadie me proporcionaría el servicio y el género que podía proporcionarme Grupo Reprepol, una entidad especializada en la venta de ropa para nuestros ‘peques’.

Después de dicha elección comencé a funcionar. Lo hice a un buen ritmo. Grupo Reprepol me suministraba, en un plazo muy reducido, prendas de una gran calidad que tanto a los niños como a los padres solía gustar. Como podía contar con sus servicios a un coste muy bajo, el precio de los productos no solía ser caro para los clientes, algo que animaba el consumo y maximizaba tanto mis ventas como mis beneficios.

Conclusión: un negocio redondo

Han pasado varios años desde que abrí la tienda y las cosas marchan muy bien. Apenas he notado la crisis económica que ha copado de manera inevitable las portadas de los principales periódicos del país, algo que refuerza mis convicciones iniciales y que proporciona una idea de lo acertado que ha sido mi modelo de negocio. Un modelo que me ha permitido situarme por delante de mi competencia y principalmente en el aspecto de la moda infantil.

Un extraordinario porcentaje de los clientes que visitan la sección infantil de mis instalaciones destacan la calidad del género que está preparado para sus hijos. Suelen comentar que los jerseys o las cazadoras les permiten salir a la calle en invierno sin pasar demasiado frío y que nuestra ropa de verano es muy cómoda y ligera.

Creo que la moraleja que se desprende de la historia de mi negocio es simple: al final, terminamos pareciéndonos a todos aquellos con quienes trabajamos. Si uno de nuestros proveedores es serio y confiable, nuestros clientes también terminarán confiando en nosotros. Y eso es lo que de verdad nos debe importar, ya sea en el sector de la moda infantil o de cualquier otro.