27 Marzo, 2014

Hace 15 que se viene hablando de una región euro-mediterránea, en la que se han producido intercambios, progreso y solidez económica.

Sin embargo, la crisis ha truncado en parte este avance, debido a la subida en el precio de los alimentos y las materias primas durante los últimos cinco años. Ello ha repercutido en un impacto negativo en las exportaciones, los ingresos, el turismo y las inversiones directas, con lo que el crecimiento se reduce, así como la creación de empleo y el incremento en la tasa de paro.

Desde mediados de los años 90, la zona mediterránea se ha abierto mucho a los intercambios, aunque con importantes limitaciones por legislación estatal. La mejora económica puede conseguirse gracias al aumento de la productividad, basada en la movilidad (elemento calve del futuro de nuestra economía), que incluye la facilidad de creación y cierre de empresas, y en el aprendizaje y la optimización del uso de las tecnologías y su localización. Una gran ventaja del panorama actual reside en que la comunicación instantánea permite la posibilidad de crear riqueza allá donde se genera, sin necesidad de desplazar una empresa al lugar donde se obtienen con recursos.

Para que el crecimiento real se produzca, es básico aprovechar los recursos humanos con los que cuenta esta tierra, estudiar bien la situación del mercado de referencia y liberar las economías, poniendo especial atención a la investigación, la innovación, la educación, la formación y la innovación.

El Mediterráneo es una región marcada por la asimetría económica y social. Se trata de una zona diversa en área de trabajo y desarrollo empresarial.

En Benicarlofs pretendemos difundir y promover la economía mediterránea a través de aquellos que más contribuyen a ello: las empresas. Desde nuestro humilde espacio, queremos promocionar a aquellas empresas que contribuyan a la mejora de la economía mediterránea en España, cumpliendo a su vez con unos valores básicos que la crisis está haciendo peligrar: la primacía de las personas y la sociedad sobre el capital, el espíritu democrático, que sus intereses formen parte de los intereses generales, la defensa de los principios de solidaridad y responsabilidad, la autonomía de gestión e independencia de los poderes públicos y el desarrollo sostenible.

De esta manera se puede deducir que en Benicarlofs nos preocupamos por la economía de interés social, ya que es la sociedad la que produce los bienes, generando riqueza, tecnología y bienestar a través de su trabajo. Es un camino de ida y vuelta, un toma y daca en la que el productor se ve beneficiado por su propio trabajo, pero que en esta intrincada red de productores y consumidores, el trabajo de los unos y los otros se convierten en beneficios recíprocos.

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